sábado, 9 de octubre de 2010

LA LEYENDA DEL CAIMAN DE LA FUENSANTA





Habia dos amigos en Cordoba que solian salir juntos al campo, para cazar unas veces y para pescar en el Guadalquivir otras, casi siempre a un paraje cercano al Santuario de la Fuensanta. Uno de los amigos era cojo, y el otro era el cazador.
Un dia Simon que era el cojo, se puso al mismo borde de la corriente y echo el anzuelo, de pronto oyo un lamento como de un niño, se levanto para ver de donde venia, pero no veia nada. Se fijo mejor y vio en medio del rio y enganchado a su sedal un enorme pez que venia hacia el, nadaba despacito se le veian los ojos saltones y los fijaba en los suyos sin parpadear. Fue tan grande su miedo que solo tuvo tiempo de recular sobre sus tullidas piernas y tratar de defenderse con la muleta. Ya estaba muy cerca el horrible animal, cuando Simon pudo gritar y llamar a su amigo. Este llego al momento hasta donde estaba el pobre cojo acosado y no se podia creer lo que estaba viendo....... Un enorme lagarto que se acercaba a Simon, amenazador y con la clara intencion de comerselo. Sin pensarselo mucho, el amigo cazador disparo dos tiros en la cabeza al caiman que este era el bicho, y murio en el acto.
Antes, Simon se habia tenido que defender con la muleta, de manera que cuando dispararon al animal, ya tenia desencajada la enorme boca, y aprisionada entre los dientes la muleta rota. Asi con la boca abierta fue capturado y muerto, y asi permanece colgado en la pared del Santuario

Otra leyenda que se cuenta del caiman.

Sucedio una tarde de verano cuando unos niños fueron a bañarse al rio. Alli nadaban y reian todos menos uno, que era muy pequeño y se quedo en la orilla, muy cerca del agua . De pronto los niños salen huyendo todos del agua porque un monstruo se les echa encima, todos menos el pequeño al que no les da tiempo de salvar. El inmenso lagarto se trago al indefenso niño.Los demas lo miraban petrificados por el miedo. Mientras, el lagarto permanecia aletargado en la orilla del rio.
Uno de los niño salio corriendo en busca de su tio que era panadero, este al enterarse cojio una hogaza de pan que terminaba de sacar del horno y corrio hacia el rio, cuando llego el caiman abrio la boca para atacarle a el tambien, y entonces le tiro entre las fauces el pan, y alli se clavaron los inmensos dientes del monstruo, y como no podia cerrar el hocico, el panadero le encajo tambien entre sus mandibulas un palo grande y fuerte, mientras rezaba:
"Virgen de la Fuensanta, ayudanos a recuperar a Andresin"
Y como si esto les diera fuerzas a todas las personas que se habian reunido alli, entre todos atacaron al caiman con gran coraje y le dieron caza y muerte.

Alli mismo el panadero y sus ayudantes le dieron la vuelta al caiman y con un gran cuchillo abrieron su barriga y sacaron al pequeño Andresin muy asustado pero vivo, y la piel del caiman ya limpia la llevaron como exvoto al Santuario de la Fuensanta, donde sigue hasta hoy.

3 comentarios:

  1. Hola Carmen, soy Juan Soto de ARTENCORDOBA.com, no encontré un e-mail de contacto así que te pongo mi correo por aquí para que hablemos de una par de cosas que quiero comentarte:

    webmaster@artencordoba.com

    link: http://www.artencordoba.com/

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Debo haberlo soñado, pero yo he visto un caimán disecado en la Mezquita de Córdoba, en la zona de Almanzor.

    ResponderEliminar